EL APRENDIZAJE Y EL DESARROLLO DE LAS COMPETENCIAS.
Las competencias son un conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes y destrezas tanto específicas como transversales, que el alumno debe de desarrollar en forma gradual y a lo largo del proceso educativo los cuales son evaluados en diferentes etapas, necesarios de cada campo disciplinar para que los estudiantes se desarrollen de manera eficaz en diferentes contextos y situaciones a lo largo de la vida.
Ëstas, también llamadas capacidades, representa la destreza relacionada con alguna habilidad que el estudiante habrá adquirido una vez concluido el proceso y deben ser una serie de saberes personales, que se espera que el estudiante tenga y son por ejemplo: tener conocimientos conceptuales, previos, organizados, pertinentes y relevantes que se conecten con la nueva información.
Tener conocimientos procedimentales que le permitan encontrar en la memoria, la información que se relaciona con la nueva, es decir , que cuente con estrategias de recuperación y activación y conocimientos y conocimientos actitudinales que se refiere a la disposición para aprender.
Estas competencias implican las capacidades de responder a las demandas sociales las cuales pueden ser lingüísticas y morales que permiten el desarrollo personal y la convivencia armónica.
Su emergencia esta en oposición directa a la visión de ciertos enfoques de la psicología cognitiva y a innumerables prácticas educativas escolares donde se asume, explícita e implícitamente que el conocimiento puede abstraerse de las situaciones en que se aprende y se emplea. Por el contrario, los teóricos de la cognición situada parten de la premisa de que el conocimiento es situado, es parte y producto de la actividad, el contexto y la cultura en que se desarrolla y utiliza.
Esta visión relativamente reciente, ha desembocado en un enfoque llamado enseñanza situada, que destaca la importancia de la actividad y el contexto para el aprendizaje y reconoce que el aprendizaje escolar es, ante todo, un proceso en el cuál los estudiantes se integran gradualmente a una comunidad o cultura de prácticas sociales. En ésta misma dirección, se comparte la idea de que aprender y hacer son acciones inseparables. Hay quienes critican la forma en que se enseñan aprendizajes declarativos abstractos y descontextualizados, conocimientos inútiles y dónde el conocimiento se trata como si fuera ajeno e independiente de las situaciones de la vida real o de las prácticas sociales de la cultura a la que pertenece. Esta forma de enseñar se traduce en aprendizajes poco significativos , es decir, carentes de significado, sentido y aplicabilidad y en la incapacidad de los estudiantes por transferir y generalizar lo que aprenden.
Por el contrario, desde una visión situada, se aboga por una enseñanza centrada en practicas educativas auténticas, las cuales requieren ser coherentes, significativas y propositivas.
